martes 24 de abril de 2018

Desde MA te queremos mostrar la hermosa flora que hay en lo alto. Lo hacemos porque a veces la nieve tapa todo y otras vamos como apurados y no nos damos cuenta de la belleza que nos ofrece la naturaleza.

Hoy vamos a mostrarte una especie singular que aparece como una alfombra en el medio de las alturas blancas.  ¿Conocés la llareta?

 

Empecemos: la llareta o yareta es un arbusto que forma cojines muy duros, aromático, de hojas xerófilas y persistentes. Es un rizoma vertical grueso, leñoso, algo escamoso. Hojas arrosetadas, lisas, verde amarillentas.

 

¿Cuáles son las propiedades de la llareta?

 

En medicina popular se emplea toda la planta de llareta para tratar afecciones biliares, como depurador de la sangre y del aparato urinario, para bajar la glicemia en pacientes con diabetes no insulinodependiente, como laxante suave; la goma se usa para mitigar el dolor de muelas.

En el área andina se encuentra desde los 2.400 a los 3.200 metros sobre el nivel del mar.

 

En el medio de la roca viva sobresale cubriendo las piedras como si se tratara de una verdadera alfombra. Prefiere suelo arenoso liviano, y bien drenado. Crece en medios nutricionalmente pobres, no importando si es ácido, neutro o básico (alcalino).

Está bien adaptada a insolación alta típica de las alturas, no crece a la sombra. Crece en matas bien densas, y se eleva apenas unos centímetros de altura pero su verde es intenso.

Es una planta muy compacta, que forma con sus ramas y hojas un cojín tan duro, que se debe atacar con picota para romperlo. Eso es justamente lo que los campesinos de las alturas hacen para aprovecharla como leña, ya que tiene muchas resinas y, por lo tanto, muy alto valor calórico.

 

También se caracteriza por ser una especie longeva y de lento crecimiento, aumentando su tamaño a una tasa promedio de un centímetro por año. Hay algunos ejemplares de hasta 3 mil años de antigüedad.

 

Ya sabés, cuando andés arriba mirala, la vas a distinguir con rapidez.