miércoles 20 de junio de 2018

Ya te contamos que a las chicas del Gremio les encanta la costura. Hace bastante que se reúnen para aprender y luego donar sus producciones a quienes más lo necesitan. Ahora tuvieron la oportunidad de realizar un curso con una especialista.

Mal que nos pese, en el siglo XXI muchas perdimos ese conocimiento ancestral que llegaba de la mano de nuestras abuelas. La costura es un arte, ya no una obligación. Sin embargo, las chicas del Gremio vienen hace tiempo tratando de recuperar esos saberes y plasmarlos en distintas producciones. Porque cada vez se espera más de ellas, esta vez la noticia es que mientras muchos vacacionaban, las chicas decidieron pasar sus tardes en el Gremio especializándose con una diseñadora de indumentaria. MINERO ARGENTINO habló con la especialista para entender mejor por qué tanto revuelo. “El tema específico del curso es la moldería. Partiendo desde la base, es decir, cómo hacer un molde para realizar una prenda. Mi objetivo es que las chicas logren con sus medidas realizar sus propios moldes para así confeccionar su ropa”, asegura Daniela Ortega, la encargada de dictar el curso. Por ahora se trata de unas seis clases, pero la idea es extenderlo a cuatro clases más para enfocarse en temas más específicos. La idea desde el principio fue “brindar herramientas como salida laboral a las esposas de los afiliados, familiares y amigos”. Por eso AOMA se puso manos a la obra. Son alrededor de 50 las chicas que están aprendiendo con ella. “Debido a la cantidad de gente inscripta tuve que dividir el grupo en dos porque si no, no iba a poder controlar y corregir el armado de moldes”, cuenta. En ese sentido, por ahora los materiales son mínimos: “para llevar a cabo la realización de moldes sólo necesitamos papel madera o de moldes, escuadra de 60cm, lápiz negro y goma, centímetro y muchas gracias de aprender”, dice Daniela. Pero, ¿qué subyace? ¿Qué se espera que se lleve cada una de las chicas que se anima a aprender junto a Daniela? Ella es contundente al respecto: “Yo deseo que se vayan con las herramientas necesarias para comenzar su emprendimiento de realizar prendas o arreglarlas. Varias chicas ya han empezado a trabajar por su cuenta y eso me pone muy feliz. Hay muchos valores en la clase pero yo siempre destaco uno que es el compañerismo, el ser solidario en todo sentido. Lamentablemente en este oficio de modista hay mucha competencia y mezquindad de conocimientos. Así es que yo siempre hago que compartamos ideas, trabajos, soluciones, etc. Porque todos aprendemos de todos, me incluyo”. Con esa misma impronta que caracteriza el trabajo de todos los días en las minas, las mujeres se ponen manos a la obra. “AOMA es un gremio que lucha por el bienestar del obrero y haber brindado esta oportunidad abierta al público para ofrecerles herramientas como salida laboral, me pareció una acción muy importante y creo que la hicimos valer. Yo agradecida inmensamente a Iván Malla y a Gustavo Rodríguez por haber brindado su espacio y por haber confiado en mi trabajo”, expresa Daniela. La Alta Costura llegó a AOMA para quedarse. La protagonista Daniela Ortega es sanjuanina pero vive hace seis años con su familia en Rosario, donde estudió diseño de indumentaria en el Instituto de Roberto Piazza. Es en esa ciudad en la que Daniela da clases en 1° año de la carrera “Modista Modelista”, en la que las chicas se preparan para ser modistas de Alta Costura. Además logró el gran sueño de todo diseñador: tiene su propia marca denominada “Bonita Mía”, un emprendimiento de vestiditos de Alta Costura para nenas. A pesar de ese extenso currículum, asegura: “como diseñadora lo más importante que tengo se llama Elías: soy mamá de un bebote de 10 meses, que me tiene atrapada”.